FLORES EN MI VENTANA (22)


Las flores se agolpan en mi ventana porque sus misericordias no cesan ¡Gracias Dios por cada bendición, por cada "flor" que depositas en mi ventana!

- El amanecer, ese que también produjiste en mi corazón.

- Tu gracia inmerecida, aún presente.

- Escuchar tu voz hablándome y guiándome de nuevo.

- Algunas cosas que llegan a mis manos para hacer manualidades.

- Libretas nuevas, nuevos colores acuareables.

- Hermanas diligentes que día a día son fieles escribiendo en sus blogs palabras de vida ¡cuánto me bendicen!

- Proyecto adormilado que revive.

- El aprendizaje.

- Todas las cosas que permites a mi alrededor para seguir trabajando en mi parcela, la parcela de mi vida

- Esos tiempos contigo en mi "rincón de guerra"

- Ver florecer y alegrarme.

- Esas cosas que solo entendemos Tú y yo.

- Ojos abiertos a todas las cosas.

- Cada oportunidad, en todas las áreas, en todas las vertientes.

- Ilusiones que nunca cesan y que Tú Señor estés en todas ellas.

- Dos que somos uno, gracias Señor por mi esposo.

- Vistas maravillosas con las que me deleitas.

- El silencio ante el fresco amanecer, en ocasiones tan necesario.


Feliz día y cuéntanos que flores ha depositado el Señor en tu ventana.

ESCUCHANDO



Dios habla, eso lo sabemos, lo hemos experimentado y pocas cosas causan tanto gozo como recibir palabra específica, esa que llega en el momento oportuno, esa por la que has orado, quizá pidiendo dirección, consuelo, esa por la que tu corazón clama ante la confusión.

Tenemos un Dios personal, cercano, y si bien es cierto que en ocasiones el consejo de un hermano es de bendición y provecho, nada puede sustituir el consejo de Dios, ese es el que no falla, el que no tiene otra intención sino agradarle a Él y bendecirte a ti.

No se si estás en un tiempo de espera, en el que necesitas una confirmación, dirección con urgencia, un ¡vamos! que te haga despertar, si es así, es el momento preciso para mirar al cielo y clamar por Su voz.

Yo me he sentido de esta manera en muchas ocasiones, sedienta de su guía, confusa ante tantas otras voces que a tu alrededor intentan “gobernar” tu vida, diciéndote No a lo que tú sabes que Dios ha dicho Si, intentando dirigir tus pasos a sus formas, a sus visiones, quizá con toda la buena intención, pero no siempre acertadas. Y eso puede hacer decaer tu ánimo, tu deseo, tu ímpetu y la indiferencia lucha por mudarse a tu casa, y el desazón por convertirse en tu vestido, la zozobra queriendo adornar la cabecera de tu cama...

Cuando eso ocurre, el enemigo toma fuerza, agita bandera desesperadamente sobre tu vida y grita y grita para que escuches su voz; no ignoremos sus maquinaciones dice la Palabra, para poder luchar contra todos sus propósitos, que ha planeado sean el libreto de tu vida.

Pero en toda esta lucha, Dios no se queda callado, su misericordia y su amor hacen que como trueno, Su Palabra llegue al corazón y penetre hasta las coyunturas refrescando todo lo árido, vistiendo de esperanza lo moribundo, aplanando el terreno, inyectando un gozo nuevo en venas casi desechas que reviven.

Su voz, que hace que la eternidad de nuevo tenga eco, que la casa se llene de gloria, que la sonrisa salga de la madriguera, voz que dice: Yo si creo en ti, Yo si tengo planes para ti, Yo si cuento contigo, Yo si te amo como eres, Yo si soy tu Padre, Yo si te tengo en el hueco de mi mano, Yo si te miro y te veo, amándote, amándote, amándote.

Esa es la voz que debes anhelar, buscar. Esa es la voz que afincará tus pasos y eso en lo que nadie cree, se hará realidad porque su Su voz ha dicho: Si, es mi voluntad.

El tiempo es un tesoro de valor muy pocas veces apreciado, pero que la confusión y el no escuchar la Palabra que viene del cielo hace que perdamos sin remedio, que despistados, miremos a otras direcciones mientras el enemigo sonríe ante la terrible incertidumbre que se apodera de las manos.

Si el tiempo se ha perdido, “ya no más” es hora de desplegar alas, dirigir bien los tiempos presentes que están ante ti para comenzar a vivir como Su Voz ha dicho.

Pero es necesario que dediques tiempo a buscarle, con corazón quebrantado, con manos extendidas, con sed de Su presencia. Toma tiempo cada día, pero no un tiempo “de paso”, un tiempo “porque toca orar”, sino un tiempo real, de cercanía, solo Él y tú, sin interrupciones, sin que otros pensamientos pululen por la estancia, por la mente. Es necesario que dediques tiempo a escucharle, a abrir Su Palabra y escuchar esa voz eterna, inamovible, que desata y da vida. Es necesario que te deleites en Dios en pasar tiempos hermosos tomada de su mano, con el corazón dispuesto, alborozado.

Si esto haces, sin duda, escucharás como te habla, y las otras voces, esas que tanta confusión, frustración y tristeza han traído, esas comenzarán a desaparecer.

Escucha Su voz, solo Él sabe lo que quiere para ti, solo Él conoce ese corazón que palpita, solo Él puede dar la dirección que lleva a Su voluntad perfecta.

Feliz y bendecido día para tod@s.

LUGARES DONDE OCURREN COSAS


Muy buenos días a todos, en primer lugar quiero pedir disculpas porque no estoy cumpliendo con mi calendario de publicación de manera estricta (martes y jueves) debido a que estamos de reformas en el hogar, con todo lo que esto supone (seguro que algunos saben de lo que hablo) y tengo mil cosas por hacer, pero espero  pronto  volver a hacerlo con regularidad.

Hoy quiero hablarles de un tema importante que tiene que ver con la oración. Imagino que, a estas alturas, la mayoría de ustedes ha visto la película Cuarto de Guerra, película que nos muestra la importancia de la oración, de una oración llena de poder de Dios.

Hay lugares donde ocurren cosas, y tu “cuarto de guerra” o tu “rincón de guerra” debe ser unos de esos lugares. Hoy no te voy a traer un estudio sobre como orar, o pasos para una oración efectiva o ingredientes de la oración, solamente quiero hablarte de algo que el Señor ponía en mi corazón en estos días: no dejar que la oración se convierta en algo rutinario.

Partiendo de la base  que la oración es un encuentro con Dios, con el Todopoderoso, ese tiempo debería ser de todo menos rutinario, pero a veces, el ser humano convierte sus actos en rutinas que se hacen de manera casi automática sin poner todos sus sentidos el ello.

No debe ser así con el tiempo de oración, éste debería ser un tiempo absolutamente especial cada día, con independencia de la hora, el lugar o las necesidades con las que acudas allí.

Siempre se recomienda ese tiempo en la mañana, cuando uno está lleno de energía, sin el cansancio de todo un día, y a mi particularmente también me gusta ese tiempo pero cada caso es diferente, por ejemplo personas que trabajan durante toda la noche, la mañana es el tiempo de más cansancio y ellos deben buscar el mejor horario, pero lo que si es muy importante es que sea un tiempo donde nadie pueda molestarte, donde los niños no estén corriendo a tu alrededor o el teléfono sonando sin parar, debe ser un tiempo que apartes para Él y para ti, nadie más.

Quizá no tengas la bendición de tener un cuarto, una habitación específica solamente para orar, pero si debes destinar algún rincón del hogar para ese tiempo tan importante. No es difícil, seguro que con un poco de ingenio sabes sacarle partido a algún lugar que parece imposible. En la fotografía que acompaña a este post podrás ver mi “lugar especial” un rincón que parecía que no estaba allí, pero que después de darle muchas vueltas conseguí destinar para mis tiempos con Dios.


Y como hemos dicho debe ser un tiempo absolutamente especial independientemente de las circunstancias por las que estemos atravesando, si estás triste Él sigue siendo Dios, si tienes incertidumbre por alguna situación, Él sigue siendo Dios, si estás enfermo o alguien de tu familia, Él sigue siendo Dios, así que debemos tener este tiempo de oración con esto en mente, Él es Dios, lo demás es secundario.

Y lo más importante de la entrada de hoy es decirte que ores con todo el corazón, no solo hablando con Dios y exponiendo todas tus necesidades, sino dejando que Él te hable, que se mueva, ten tiempos hermosos de alabanzas, de adoración, deja que el Espíritu Santo tome el control de ese tiempo, que dirija, no dejes que la rutina se apodere del momento mas importante del día, dile al Espíritu Santo: “Toma Tú el control y dirige todo este tiempo”

Recuerda que no oramos “por cumplir” sino que debemos deleitarnos, disfrutar de nuestra relación con el Padre, dejar que Él toque tu corazón, sane cada herida, dirija cada paso. Cada día es diferente, por lo tanto no lleves un esquema establecido con oraciones rutinarias que se esbozan mientras estás pensando en otros asuntos, dirígete a tu “rincón de guerra” llena de expectativas, con gozo, sabiendo que para Él nada es imposible y que también está deseando encontrarse contigo.

Hay lugares en los que ocurren cosas, haz que en tu “rincón de oración” cada día ocurran cosas que te acerquen más a Dios, que te hagan depender más de Él, así que vuelvo a decir, pide al Espíritu Santo que te dirija y desecha la rutina.

Y tú ¿dónde tienes tu "rincón de guerra"? ¿cómo son tus tiempos con Dios?
Estaré feliz de recibir tus comentarios

Muchas bendiciones.


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